Un Regreso a la Esencia

Nuestras Producciones

En Masseria Cappella, la producción no es un proceso industrial, sino un rito diario que honra la tierra. Nuestra cadena de suministro corta garantiza que cada producto lleve consigo la integridad del territorio, desde el pastoreo hasta la mesa.

La Cría: El Bienestar Animal como Fuente de Calidad

El corazón palpitante de nuestra Masseria es la cría de animales, donde el bienestar animal representan nuestra máxima prioridad y el fundamento ético de cada una de nuestras actividades. Estamos firmemente convencidos de que la calidad superior de la leche comienza con la serenidad del animal: una vaca que vive según ritmos naturales, respetada en sus espacios y en sus necesidades, es la única capaz de donar una materia prima de excelencia. Esa leche, íntegra y rica en propiedades organolépticas, es la misma que utilizamos a diario para producir los quesos que llevamos a la mesa, garantizando así un alimento sano, ético y nutritivo para nosotros y para nuestros invitados.

El Caseificio: El Arte de la Transformación

La frescura de nuestras producciones lácteas está garantizada por una cercanía que no conoce compromisos. La leche ordeñada en nuestros establos no sufre ningún estrés de transporte, ya que se procesa y transforma a pocos pasos de los pastos, en el corazón de nuestro quesería artesanal. Esta transformación inmediata permite a nuestros maestros queseros preservar intactas todas las nuances aromáticas y las características naturales de la leche recién ordeñada. Aquí, el antiguo oficio de la quesería se une a la pureza de la materia prima, dando vida a mozzarellas, caciocavallos y quesos que son la expresión más auténtica y genuina de nuestro territorio.

El Horno y la Pasta: El Alma de Nuestros Granos Antiguos

Nuestra producción de repostería y pasta nace directamente de los campos de la Masseria, donde cultivamos con dedicación tres variedades de cereales seleccionados: el Trigo blando, el Trigo Duro y el apreciado Senador Cappelli, un grano antiguo célebre por sus extraordinarias cualidades nutricionales y su vínculo histórico con nuestra tierra. Seguimos rigurosamente todo el ciclo de cultivo, desde la siembra hasta la cosecha, para obtener harinas purísimas que conservan todo el aroma y la fuerza del grano original. Estas harinas se convierten en el alma palpitante de cada una de nuestras creaciones artesanales, transformando gestos antiguos en productos que celebran diariamente la biodiversidad y la riqueza de la tradición cerealista de Apulia.